Ozono, esa molécula “buenomala”

ozono_commons.wikimedia.org1320 × 1120Es bien conocida por todo el mundo la problemática ambiental de la progresiva desaparición de la capa de ozono. Pero también es cierto que existe un lado oscuro en esta molécula.  Si bien el ozono de la estratosfera, las capas altas de la atmósfera, es el que deberíamos por todos los medios de conservar, otra manifestación de la molécula puede causar problemas de salud a la población. Y de ahí esa pequeña licencia en rebautizar esta molécula como “buenomala”.

Existen diferentes manifestaciones de este compuesto que se considera como un oxidante enérgico. El O3 “bueno”, como dijimos, se encuentra en la estratosfera y precisamente su función vital es la de la protección frente a la llegada sin control de radiaciones ultravioleta de nuestro astro rey. Así pues es considerado una capa protectora. Sigue leyendo

El lado oscuro del Wifi: hipersensibilidad eletromagnética

Nicolas Nova_www.flickr.comEl precio de estar conectados a internet puede ser muy alto para la salud de cierto sector de la población, y que actualmente ronda el 10% de la población mundial. Y esto es así porque este grupo es sensible a las radiaciones electromagnéticas no ionizantes que emiten las placas de vitrocerámica, transformadores, routers wifi, dispositivos móviles y las antenas de telefonía que pueblan nuestras ciudades.

Los principales síntomas de esta enfermedad son dolores de cabeza, insomnio, irritabilidad, fatiga crónica, dolor muscular, manifestaciones cutáneas. Posiblemente se encuentran implicadas y/o relacionadas con otras como las enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, psoriasis, esclerosis múltiple, enfermedad de Chron, etc.), enfermedades cardiovasculares u otras de origen neurológico (Alzheimer, Parkinson, etc.). Sigue leyendo

Lipoatrofia semicircular, una nueva patología en edificios enfermos

commons.wikimedia_orgLa lipoatrofia semicircular es una enfermedad cuyo síntoma es la disminución de tejido adiposo en la zona anterior y lateral de los muslos o antebrazos, producida por una atrofia del tejido adiposo subcutáneo. Tiene forma de  depresión o surco semicircular en la piel,  a veces no visible pero detectable por palpación. Otros síntomas son pesadez de piernas y fatiga.

Es una enfermedad  benigna y reversible, tras un tiempo separado del ambiente laboral desaparece, en un periodo estimado entre 9 meses a 3 años, aunque puede haber recaídas. Aparece sobre todo en mujeres jóvenes (sobre unos 30 años) y en un porcentaje del 90% de casos, puede estar relacionado con la mayor cantidad de tejido adiposo en las mujeres.

El problema empezó a describirse en España en la década de los setenta. Pero fue a partir del 2007 tuvo una mayor difusión mediática, pues se describieron numerosos casos en edificios de oficinas como la sede de Gas Natural y la Caixa en Barcelona, el Edificio de la Diputación Foral de Guipúzcua o la Agencia Tributaria en Madrid, por citar sólo los más conocidos. Sigue leyendo